¿Libertad de expresión o discriminación? Vulneración a los derechos de la comunidad LGBT+. Por Mailen Chamia
¿Libertad de expresión o discriminación? Vulneración a los derechos de la comunidad LGBT+
Por Mailen Chamia - Lic. en Ciencia Política - UCA
La libertad de expresión se considera uno de los pilares de los sistemas democráticos ya que, por medio de esta, la opinión pública se expresa sobre los distintos temas. Sin embargo, como todo derecho, NO es absoluto sino relativo
¿Qué queremos decir con esto? Los derechos tienen límites que deben ser reglamentados para la armonía y sintonía de todos los derechos de las personas con el fin de que no se superpongan ni se transgredan los derechos de terceros en la ejecución de los mismos (desde lo teórico).
Ahora bien, hay conceptos instalados en las diferentes sociedades que ciertos derechos que gozan de una absolutez completa. En este sentido, el derecho de libertad de expresión se ha consagrado como un principio inamovible que nos permite expresarnos de la forma que queramos, a veces vulnerando los derechos de los demás. Esta vulneración, a menudo se transforma en discriminación.
La actual Ley de Antidiscriminación de Argentina promulgada en 1988 no contempla la discriminación hacia personas LGTB+, sin embargo la jurisprudencia internacional si. En Argentina existe el Instituto Nacional contra la discriminación, La Xenofobia y el Racismo (INADI) que nació en 1995 con el objetivo de, mediante las políticas públicas, combatir todo tipo de discriminación.
¿Por qué es importante entender esto? La palabra es política: cómo hablamos, escribimos o nos expresamos son la representación de cómo somos y el bagaje cultural que portamos. En este sentido, los insultos (o en su excusa más vana, “el ejercicio del derecho de libre expresión”) contra las personas LGTB+ se han conformado como un clásico de la cultura Argentina.
“No seas puto, no llores”
“Que maricon que sos”
“Trava”
“Trolo”
“Tortillera”
Los mismos han sido utilizados desde el inicio de los tiempos y, en nuestro caso, se ha inmiscuido en nuestro vocablo hasta volverse “normal” expresarnos de esta manera.
En la actualidad, en nuestro país, hay miles de personas que sufren ridiculizaciones, exposición, humillación, discriminación y marginación por ser gays, lesbianas o trans. Existen adolescentes que tienen miedo a la reacción que puedan tener sus madres y/o padres si se enteran que son gays o lesbianas, hay niñas/os y adolescentes que ocultan su preferencia a sus compañeros/as de la escuela por temor a burlas; hay ciudadanos/as que esconden a sus parejas por el miedo de ser rechazados/as o despedidos/as en sus lugares de trabajo; hay adolescentes que son echadas/os de sus hogares por no ajustarse al modelo heterosexual e incluso hay personas que son víctimas de violencia física por expresarse libremente (Exclusion e inclusion, 2013, DAIA)
Entonces ¿la libertad de expresión es solo para algunos? La constante discriminación que sufren las personas LGTB+ a lo largo de su vida nos hace pensar que si. Pero esto no tiene por qué ser asi, la sociedad argentina ha iniciado un proceso de deconstrucción lento en el cual empezamos a discutir y pensar sobre lo que nos reímos y sobre quienes somos como sociedad. Los chistes profundamente homofóbicos y transfobicos a los cuales estábamos tan acostumbrados van desapareciendo muy lentamente de todos los ámbitos. Esto es un avance, pero no un triunfo; todavía existen lugares y personas que se niegan al cambio cultural que se debe realizar.
Una sociedad de democracia es aquella en la que se respetan los derechos de todas las personas. La libertad de expresión constituye un principio esencial para todes, no debe ser exclusivo de aquellos que no respetan la identidad de género, orientación sexual o cualesquiera que fuese su característica fuera de la “normalidad” que dicen sostener los apropiadores de la libertad de expresión.
Debemos construir una sociedad basada en el respeto de todes, en la que las personas LGTB+ puedan vivir sus vidas sin temor, sin miedo a ser rechazados y con libertad de ser quienes son. Lo que expresas negativamente de las personas LGTB+ por el simple hecho de serlo NO es libertad de expresión.
Les dejo un video que retrata lo que fuimos recorriendo desde la comedia sarcástica:

Falta mucho pero hay esperanza por y para las futuras generaciones
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