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¿Te sentís completa? Por: Jorgelina López

 ¿Te sentís completa?

Por: Jorgelina López 
Secretaria en APPS Género y Diversidad / Militante feminista / Maestrando Estudios y Políticas de Género UNTREF.



Cuando un amigo le preguntó a una amiga embarazada: - ¿Te sentís completa? - Y ella le respondió : - Sí - me dí cuenta de lo distinta que era la interpretación, y además, la experiencia de esa expresión: “el sentirse completa” de cada une. 


El “completa” de mi amiga, no era el mismo al que se refería quien preguntó. Esa completitud de corte patriarcal que con la mano del  psicoanalisis freudiano se impuso a la mujer hetero cis del último siglo. Sino que era esa completitud con la que debemos sentirnos las mujeres a la hora de transitar una gestación. Necesitamos sabernos completas, pues nos sacaron hasta el saber de nuestro cuerpo, el poder del mismo. A través de la violencia obstétrica y la medicina occidental no sacaron el saber parir. 


Las mujeres debemos generar redes, acompañarnos y empoderarnos para poder transitar un embarazo con amor a nosotras mismas primero, para luego poder recibir a otra persona. La gestación es un proceso tan movilizador psíquicamente como físico. Nos atraviesa desde el primer segundo que nos sabemos embarazadas, cada día, por ese presente y por la proyección de lo que vendrá.


Necesitamos sentirnos completas para poder enfrentar cualquier tipo de angustia que se presenta ante la visión del cambio de nuestro cuerpo semana a semana, de sentir un ser que se manifiesta día a día, de nuestras hormonas, y nuestro parto. Y ni hablar de todo el contexto, sea cual sea, siempre es una batalla lidiar con las opiniones, órdenes, comentarios, indiferencias, violencias. 


¿Cómo no crees que necesitamos sentirnos completas ante tal mundo hostil para las embarazadas? ¿Para las maternidades?   


Y me refiero a embarazos deseados, imagínense aquellos no deseados. Cuando hablábamos desde la defensa del aborto legal, y apuntábamos a lo terrible que es atravesar un embarazo no deseado, ante las sugerencias de los Provida que pretendían que las embarazadas luego den en adopción el hije y demás locuras…


Cómo dice Esther Vivas, el problema no es la maternidad, sino el capitalismo.

Y ahí debemos hacernos cargo las feministas de visibilizar los problemas, y llamar las cosas por su nombre: necesitamos también empoderar a las maternidades. Pero no mandándolas a estudiar a la universidad, trabajando, y siendo jefas de empresas o líderes motivadoras, sino generar políticas públicas reales y concretas, que el estado sea responsable de les niñes, y eso significa legislar con consciencia ante las necesidades de las maternidades.


Logramos a través de muchos años y de ardua lucha un fenómeno importantísimo tanto en nuestro país como en Latinoamérica: aborto legal. 


Ahora que se cumpla, y además vayamos por las madres, por todas la xaternidades, por todas las personas con capacidad de gestar, por todes quienes desarrollan tareas de cuidado. Porque la maternidad será deseada, pero además es un derecho, y el estado debe garantizar que se ejerza así.



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